Serie Académica
Una sola sesión de cuencos tibetanos: lo que mostró un ensayo clínico en Chile
¿Puede una sola sesión de cuencos activar la respuesta de relajación del cuerpo? Un equipo de la Universidad Austral de Chile lo puso a prueba.

- 50participantes
- 3grupos comparados
- 50 minuna sola sesión
Sinopsis
Río-Álamos y colaboradores (2023), de la Universidad Austral de Chile y la Universidad Autónoma de Barcelona, hicieron un ensayo controlado aleatorizado con 50 adultos jóvenes con ansiedad elevada, pero sin diagnóstico clínico. Cada persona fue asignada al azar a uno de tres grupos: cuencos tibetanos tocados en vivo por un musicoterapeuta, relajación muscular progresiva de Jacobson o lista de espera en silencio. Todos vivieron una sola sesión individual de 50 minutos, con los ojos cerrados, mientras se registraba su actividad cardíaca y cerebral.
Lo que encontraron
El grupo de cuencos mostró la respuesta de relajación más clara. Su ansiedad bajó por debajo del umbral clínico, de 44,9 a 35,4 puntos. La relajación muscular también redujo la ansiedad, aunque de forma menos marcada, y la lista de espera prácticamente no cambió.
En el cuerpo, solo el grupo de cuencos aumentó de forma clara la variabilidad cardíaca asociada al tono vagal, el sistema que nos ayuda a entrar en calma. El efecto alcanzó su punto máximo hacia el minuto 30. En el cerebro, disminuyó la actividad alfa, que los autores interpretan como una menor hipervigilancia hacia el entorno.
Sus límites
Fue una sola sesión, sin seguimiento posterior, así que no sabemos cuánto dura el efecto. Los grupos fueron pequeños y estaban formados por adultos jóvenes y universitarios, sin diagnóstico clínico. Además, el estudio no comparó los cuencos con otro sonido agradable, por lo que todavía no se puede afirmar que el efecto sea exclusivo de los cuencos y no de cualquier experiencia sonora placentera.
Lo que propone
Los cuencos podrían ser una herramienta valiosa para momentos de estrés agudo, crisis de ansiedad o mientras una persona espera un tratamiento convencional. A diferencia de otras técnicas de relajación, no exigen esfuerzo, entrenamiento previo ni participación activa.
Los autores piden estudios con más sesiones y seguimiento, que permitan saber si el efecto depende del tiempo de exposición o de las frecuencias específicas de cada cuenco.
«Una experiencia sonora pasiva y sin esfuerzo puede invitar al cuerpo a reencontrar la calma.»
FuenteRío-Álamos, C., Montefusco-Siegmund, R., Cañete, T., Sotomayor, J. y Fernández-Teruel, A. (2023). Acute relaxation response induced by Tibetan singing bowl sounds: A randomized controlled trial. European Journal of Investigation in Health, Psychology and Education, 13(2), 317–330.
